Los factores de crecimiento plaquetario son proteinas bioactivas que se sintetizan y almacenan en la plaquetas.

Las plaquetas son las celulas sanguíneas que se encargan de la coagulación de la sangre, pero además de esta función que es la más conocido, las plaquetas juegan un papel fundamental en la reparación y regeneración de los tejidos y estructuras dañadas.

Cuando un tejido se lesiona (fractura, esguince, distensión) las plaquetas acuden por el torrente sanguíneo a la zona lesionada. Inicialmente se activan al contactar con las fibras de colágeno rotas, y al activarse se adhieren unas a otras formando un coágulo limitando la hemorragia y la progresión del daño.

De forma simultánea al activarse comienzan a liberar al exterior el contenido de unos gránulos que se encuentran en su interior (gránulos alfa).

Estos gránulos están rellenos de factores de crecimiento plaquetario, de los que hay descritos más de cien diferentes (TGF-B1, PD-EGF, PDGF,...etc) cada uno con una función diferente, pero actuando en conjunto con un único propósito: estimular la regeneración de los tejidos dañado